Iguazu Falls – Brazilian side / Cataratas del Iguazú – Lado brasileño

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Ya les dije que la visita al lado brasileño es más corta que la del argentino. ¡Esto no quiere decir que no tengas que visitarlo! Al contrario, en realidad te da tiempo para ver otros lugares en el mismo día.

Recomiendo cruzar la frontera con un taxi porque será mucho más sencillo y no perderán tiempo, debido a que los taxis tienen su propia fila. Si alquilan un auto o usan su auto particular, deberán hacer la fila larga de los autos particulares. En la frontera tuvimos que presentar los documentos y eso fue todo. Fue tan sencillo; ¡no lo podía creer! Tuve una mala experiencia al cruzar la frontera de Chile (era una locura), por eso me sorprendí tanto. Otra diferencia con Chile es que la frontera con Brasil no cierra, está abierta las 24 horas del día, así que se pueden quedar todo el tiempo que quieran.

Guillermo, nuestro taxista, nos llevó primero al parque de Foz do Iguaçu para comprar los tickets. Usamos las tarjetas de débito y crédito porque si pagábamos con pesos o dólares, la tasa de cambio del real que te dan te hace perder plata. ¡Fue un consejo profesional de nuestro chofer! Entonces, compramos los tickets para el parque, pero no entramos. Guillermo nos llevó a una oficina de excursiones y compramos los tickets para la lancha que nos iba a «bautizar» debajo de las cataratas. Después de eso, nos llevó al Parque das Aves, que está literalmente enfrente del parque Iguazú. Compramos los tickets y él repasó el itinerario para que todo estuviera claro y luego se fue. A lo largo del día, le mandamos mensajes de texto para avisarle cómo iba todo.

El Parque das Aves es un centro para la conservación de pájaros y lleva unas dos horas. Realmente me gustó y, en gran parte, es accesible para sillas de ruedas. Digo «en gran parte» porque hay unas rampas muy empinadas. Necesité que mis dos primos me empujaran en estas rampas, y no creo que se pueda hacer en una silla eléctrica. Parece que no hay manera de evitar las rampas porque el parque sigue una línea recta y no se puede elegir adónde ir. Se puede alquilar sillas de ruedas manuales, pero no sé si ofrecen asistencia. De hecho, no había nadie para ayudarnos en estas rampas. Aun así, fue un lindo lugar y vimos muchas aves, mariposas y flora interesantes, y sí, también había arañas. De nuevo, me las arreglé para evitarlas.

Si quieren otra opción para complementar el día en Brasil, puede que les interese la Represa Itaipú. Es la generadora de energía limpia y renovable más grande del mundo, propiedad de Brasil y Paraguay. Visité el lugar hace seis años y era accesible para silla de ruedas. Sinceramente, me pareció bastante aburrido, pero a mi papá le encantó. Si no hacen la lancha en el parque Iguazú, entonces puede ser que lleguen a ver la represa, las aves y las cataratas en el mismo día.

Cuando terminamos con el Parque das Aves, era casi el mediodía. Si quieren, pueden comer antes de salir de este parque o pueden comer en el parque Iguazú. Nosotros salimos, compramos souvenires en la calle y por fin entramos al parque Iguazú. Ahí comimos los sándwiches que habíamos hecho en el hostel y llevamos desde Argentina. Guillermo nos iba a recomendar restaurantes, y me dio pena no haber probado comida brasileña, pero la lancha fue cara y ya estábamos superando el presupuesto.

El parque Iguazú de Brasil también es muy grande, pero en vez de un tren, tienen autobuses que te llevan a las pasarelas. Casi todos los autobuses son accesibles para silla de ruedas, pero no me gustaron porque las ventanillas eran altas y no pude ver mucho del paseo. Aun así, es la única opción. Las personas que pueden caminar pueden hacer parte del camino que tiene escaleras para tener una vista panorámica de las cataratas. Mis primos lo hicieron, pero dijeron que no fue gran cosa.

El autobús te deja muy cerca del comienzo de la pasarela, pero era confuso y no sabíamos para dónde teníamos que ir. Hay que seguir una rampa muy larga y ya está, están enfrente de las cataratas. La primera vista es muy linda, pero se pone mejor. Hay un ascensor panorámico que los lleva abajo y estarán mucho más cerca de las cataratas. Fue realmente increíble. Había muchos arcoíris y sacamos un montón de fotos lindas. Después de eso, hay que seguir una rampa hacia abajo para otra vista, y luego hay una rampa muy empinada que los llevará a la pasarela larga. ¡Cuidado, se mojarán acá! Nosotros usamos unos pilotos baratos y no sirvieron de mucho. De nuevo, tengan paciencia, todos quieren su selfie, así que es difícil recorrer la pasarela, pero encontrarán un lugar con buena vista, ¡lo prometo!

Y eso todo. Tomar el autobús y ver las cataratas duró unas dos horas. Tomamos el autobús otra vez fuimos al Macuco Safari, la lancha que les mencioné. Una nota importante: si no se sienten cómodos con que los levanten dos hombres o necesitan cinturones para sostenerse, es posible que la lancha no sea para ustedes. Acá se puede pedir una silla de ruedas manual si hace falta.

La excursión comienza en un jeep accesible para silla de ruedas. Tenía muchos cinturones para asegurar la silla y fue totalmente seguro. Tuvimos un guía que nos habló un poco sobre la selva y la fauna. El jeep nos dejó en una tienda donde se debe alquilar un lugar para guardar las pertenencias. Recomiendo quitarse los anteojos, las medias y los zapatos, y todo lo que podrían perder o no quieren que se moje. Yo usé el piloto, pero la verdad, ni se molesten. Planifiquen bien: si quieren hacer la lancha, lleven una muda de ropa en la mochila (¡no se olviden de la ropa interior, como nos pasó a nosotros!).

Luego nos llevaron a un funicular, creo que fue mi primera vez en uno, me gustó mucho. No tengo fotos de esto porque dejé el teléfono en el bolso. Si son más inteligentes que yo, llevarán una funda a prueba de agua y filmarán toda la experiencia. Después de esto, por fin llegamos al puerto. Nos preguntaron si queríamos que la experiencia fuera «mojada» o «seca». ¡La mayoría quiere que sea mojada, obvio! Dos hombres me levantaron, me dejaron en una silla de la lancha y me ayudaron a ponerme el chaleco salvavidas. No me encantó que me levantaran, pero estaba claro que los hombres lo hacen con frecuencia y estuvo bien. Pero no hay cinturones en la silla, hay que sostenerse con los brazos o quizás sentarse en el medio de dos personas que puedan asistirte.

El paseo en lancha es divino, te muestra paisajes lindos y luego te lleva directo a un salto de agua para el bautismo. Me encanta el concepto de bautizarse con una catarata. Me sentí muy bendecida por haber podido estar allí, con el agua precipitándose en mi rostro. Después de tener un comienzo de año tan de mierda, ese momento se sintió sanador. Me hizo tan feliz que no pude dejar de reír.

Después, la lancha regresó al pequeño puerto, subimos en el funicular, recogimos las mochilas y nos cambiamos de ropa en el baño. Se puede comprar el video y las fotos de la excursión, pero eran caros, así que no compramos nada. El jeep nos dejó en la oficina donde empezamos y luego tomamos un autobús para salir del parque. Guillermo ya nos estaba esperando porque es un profesional que sabe cuánto tiempo lleva todo.

Y todavía era temprano cuando cruzamos a Argentina, así que nos llevó al Hito de las Tres Fronteras y nos dio un paseo cortito por Puerto Iguazú. Luego, nos llevó a una pizzería y a una heladería para llevarnos comida al hostel. ¡Todo estuvo delicioso!

Esto termina las entradas sobre las cataratas, pero mañana les hablaré sobre el viaje de un día a las Ruinas de San Ignacio. ¡Avísenme si tienen preguntas!

I’ve already told you that the visit to the Brazilian side is shorter than Argentina’s. This doesn’t mean you shouldn’t bother visiting! On the contrary, it actually gives you time to check out other places on the same day.

I recommend crossing the border with a taxi because it will be much more smoothly and you will not waste time, since taxis have their own queue. If you rent a car or take your own car, you will have to take the long queue of personal cars. At the border, we had to present our IDs and that was it. It was so smooth; I couldn’t believe it! I had a bad experience crossing the border to Chile (it was madness), so I was really surprised at this. Another difference with Chile is that the border with Brazil does not close, it’s open 24/7, so you can stay as much as you want.

Guillermo, our taxi driver, took us first to the Foz do Iguaçu park to buy our tickets. We used our credit and debit cards in Brazil because if you pay with pesos or dollars, the real coin exchange rate they give you makes you lose money. Pro tip from our driver! So, we bought the tickets to the park, but we didn’t actually enter yet. Guillermo led us to a tour office and we bought the boat tickets for our “baptism” under the falls. After that, he took us to the Parque das Aves, which is literally in front of the Iguazu park. We bought the tickets and he went over the itinerary, making sure everything was clear and then he left. Along the day, we texted him to let him know how everything was going.

The Parque das Aves is a center for bird conservation that will take about two hours to finish. I really liked it, and it is mostly wheelchair accessible. I say “mostly” because there are some very steep ramps. I really needed both of my cousins pushing me in these ramps, and I don’t think it can be done in a power chair. It seems there is no way to avoid these ramps because the park follows a direct line and you can’t choose where do you want to go. There are manual wheelchairs to borrow, but I don’t know if they offer assistance. In fact, there was nobody available to help us with these ramps. Still, it was a nice place and we saw a lot of interesting birds, butterflies, flora, and yes, there were spiders too. Again, I managed to avoid them.

If you want another option to complement your day in Brazil, you might be interested in the Itaipu Dam. This is the world’s largest generator of renewable clean energy owned by Brazil and Paraguay. I visited the place six years ago and it was wheelchair accessible. Honestly, I found it rather boring, but my dad loved it. If you don’t do the boat at the Iguazu park, then you might be able to see the dam, the birds and the falls all on the same day.

When we finished the Parque das Aves, it was just before noon. If you want, you can eat before leaving this park, or you can eat at the Iguazu park. We left, bought some souvenirs on the street, and then finally entered the Iguazu park. Here we ate the sandwiches we had made at the hostel and brought with us from Argentina. Guillermo wanted to recommend some restaurants, and I was sorry I didn’t get to try some Brazilian food, but the boat was expensive, and we were already way out of our budget.

The Iguazu park in Brazil is also quite big, so instead of a train, they have buses to take you to the footbridges. Almost all the buses are wheelchair accessible, but I didn’t like them because the windows were too high and I couldn’t see much of the ride. Still, it’s your only choice. Able-bodied people can walk some part of the path with stairs to have a panoramic view of the falls. My cousins did it, but they said it wasn’t a big deal.

The bus will drop you really close to the beginning of the footbridge, but it was confusing as to where we needed to go. You have to follow a very long ramp and that’s it, you’re in front of the falls. The first view was really nice, but it gets better. There is a panoramic elevator that will take you downstairs and you will be much closer to the falls. It was truly amazing. Lots of rainbows and amazing pics. After that, you should follow a ramp down to have a lower view, and then there is a very steep ramp that will lead you to the long footbridge. Beware, you’ll get wet here! We wore cheap raincoats and they didn’t help much. Again, be patient here, everyone wants their selfie, so it’s difficult to navigate the footbridge, but you will find a spot with a good view, I promise!

And this is it. Taking the bus and seeing the falls was about two hours. We took the bus again and went to the Macuco Safari, that boat I’ve been mentioning. An important note: if you’re not comfortable with being lifted by two men or need straps to support you, the boat might not be for you. Here you can borrow a manual wheelchair if you need it.

The excursion begins in a wheelchair accessible jeep. This had many straps to secure my wheelchair and it was totally safe. We had a guide who talked a bit about the jungle and the fauna. The jeep dropped us in a store where you need to hire a spot to keep your belongings safe. I recommend taking off your glasses, socks and shoes, and everything you might lose or don’t want it to get wet. I wore the raincoat, but really, don’t bother. Just plan accordingly: if you want to do the boat, just bring a change of clothes in your backpack (don’t forget about the underwear, like we did!).

Then we were taken to a funicular, I think it was my first time in one, I really liked it. I have no pictures of this because I left my phone in the bag. If you’re cleverer than I am, you will take a water-proof cover and record the entire experience. After that, we were finally at the port. We were asked if we wanted the experience to be “wet” or “dry”. Most people go for wet, of course! I was lifted by two men, who left me on a chair of the boat and then helped me put on a lifejacket. I didn’t love the lifting, but it was clear the men do this often, and it was okay. But there are no straps on the chair, you have to rely on your arms to support you or maybe sit in the middle of two people who can assist you.

The boat ride is lovely, it shows you really nice views and then takes you right to a waterfall to have your baptism. I really love the concept of being baptized by a waterfall. I felt truly blessed of being able to be there, with the rushing water in my face. After having such a shitty beginning of the year, that moment felt healing. It made me so happy and I couldn’t stop laughing.

Then, the boat returned to the little port, we went up in the funicular, picked up our backpacks and changed our clothes in the bathroom. You can buy the video and pictures of the tour, but they were expensive, so we didn’t. The jeep dropped us at the office where we started and then we took a bus to leave the park. Guillermo was already waiting for us because he’s a pro and knows how much time everything takes.

And it was actually still early when we crossed over to Argentina, so he took us to the Triple Frontier Landmark, and gave us a short tour of Puerto Iguazu. After that, he took us to a pizzeria and an ice-cream parlor to buy food to take to the hostel. Everything was yummy!

This ends our posts about the falls, but tomorrow I’ll talk about our day trip to the San Ignacio Ruins. Please let me know if you have questions!

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